“Del origen mágico” – Xavier Mascaró

Categoría

Arte

Año

2025

Rol

Audiovisual

Proyecto
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Descripción

“Del origen mágico” es una exposición del escultor Xavier Mascaró que evoca las presencias arcaicas y el origen ritual y simbólico del arte a lo largo de más de 30.000 años. La muestra reúne varios grupos escultóricos —a gran y medio formato— que dialogan entre sí: bisontes (homenaje al arte rupestre), guerreros, custodios y caminantes, piezas muchas veces realizadas ex-profeso para la sala y pensadas para relacionarse con el espacio y la luz. Mascaró trabaja materiales como el hierro, el bronce y el aluminio, aprovechando texturas, óxidos y el paso del tiempo para producir efectos de tensión entre lo primitivo y lo contemporáneo; la pieza central es un enorme bisonte de fundición (2.500 kg) concebido para el altar de la Sala Verónicas. La exposición fue presentada junto a la consejera de Cultura y comisariada por Cristina Carrillo de Albornoz.

Ubicación

Sala Verónicas, Murcia

 

Cliente

Instituto de las Industrias Culturales y las Artes

Presenta grupos escultóricos que remiten a arquetipos humanos y a manifestaciones protoreligiosas (bisontes, guerreros, custodios y caminantes). Obras a diferentes escalas, algunos trabajos creados específicamente para la sala, dibujos y bocetos del montaje que contextualizan el proceso de producción y el montaje de la gran pieza central. La muestra pone especial atención en los materiales (hierro, bronce, aluminio) y en cómo su textura y envejecimiento contribuyen al lenguaje emotivo de la obra.

  • La exposición destaca por la presencia de una pieza central inédita y monumental, un bisonte de 2.500 kilos concebido especialmente para el altar de la sala, que actúa como eje simbólico del conjunto. Su singularidad reside en la fusión entre las referencias prehistóricas, inspiradas en el arte rupestre y los rituales protoreligiosos, y una factura escultórica contemporánea que reinterpreta esos motivos desde la sensibilidad actual. El uso intencionado de la corrosión, las texturas metálicas y la escala monumental genera una atmósfera que remite tanto a lo sagrado como a lo cotidiano, creando una experiencia estética y emocional que une pasado y presente a través de la materia y la forma.

La experiencia es contemplativa y arquitectónica: las piezas dialogan con la sala y entre sí, invitando a recorrer distintos grupos escultóricos que interrogan al visitante sobre los roles humanos y los miedos/deseos que se mantienen a lo largo del tiempo. El montaje y la iluminación buscan subrayar la fuerza ritual de las formas, favoreciendo lecturas tanto íntimas como colectivas de las obras.

Una sensación de haber recorrido un puente entre lo arcaico y lo contemporáneo: reconocimiento de arquetipos (guerreros, custodios), apreciación del dominio técnico sobre los materiales y la fundición en gran escala, y una reflexión sobre la persistencia de símbolos y emociones humanas que atraviesan milenios. Además, el visitante podrá ver bocetos y material documental que explican el proceso de creación y montaje de las piezas.